
No juego con fósforos
cuando prendo fuego, incendio todo.
Nena!!!, quemá ese vestido blanco DE FALSA VIRGEN
matá a tú príncipe del infierno
mientras el se acuesta con otra
tú siempre estás sola...
crees cada palabra, cada caricia repetida, que a ella también le da
crees que eres única
crees que eres especial
que sueña contigo en sus húmedas noches
Pero cuando te miras al espejo y ves la realidad, te toma la soledad
que te devora, la angustia del vació, de esa castillo, en el aire que el te construyó.
No quedaba otra que creer, que arriesgar...
Mientras te besaba a ti, le hacia el amor a ella, si se puede llamar amor, o simplemente descuartizaba su carne.
Y ahora que has podido ver en sus ojos, su mirada desviada
Lloras y lloras, lágrimas de sangre.
Quema, ese maldito, vestido de falsa Virgen
borra, tu sonrisa de felicidad
deja caer tus lágrimas
deja a tu alma volar.
Lo que pusiste dentro de ti
ya es hora de dejarlo partir
volarás tan lejos, que el te observará en el cielo.
Mientras el aquí en la tierra, será comido por cuanto gusano pase.
No le creas tanto, ni le des todo tu amor, porque lo que obtendrá de ti serán tus lágrimas de sangre, que ni ellas llenaran el vació de su puta vida.
El volverá a pedirte perdón, pero tu estarás muy lejos y nunca más te encontrará.
Su roca firme, que el destrozó a palazos, convirtiéndola en arena, ya habrá volado con algún fuerte viento...